La calistenia está en boca de todos. Este método de entrenamiento, también conocido como street workout, que suena más cool, es una moda a la que se suma cada vez más gente. Gracias a que abundan los parques al aire libre y a su bajo coste, es una actividad saludable en auge. Pero como muchos se aventuran a iniciarse en solitario y con pocos conocimientos, corren el riesgo de sufrir graves lesiones. Estos son los movimientos a evitar:

 

  1. Crunch abdominal

Desde el colegio estamos acostumbrados a hacer este ejercicio. De hecho, una de las pruebas físicas de algunos era comprobar cuántos abdominales así se era capaz de hacer en un tiempo determinado. Sin embargo, lejos de ser positivo, este ejercicio implica una flexión lumbar antinatural que puede provocar hernias discales y dolores en el cuello. Esto último pasa porque hay personas que colocan las manos detrás de la nuca en lugar de en el pecho o en los laterales de la cabeza. Si quieres lucir tableta, hay muchas otras formas de trabajar los abdominales, como son los hipopresivos o las tan socorridas planchas.

  1. Dominada tras nuca

Es un ejercicio que también se usa en el crossfit y en alguna rutina calistenia, pero demasiado lesivo para los hombros. Y esto es así porque el movimiento impide desarrollar la rotación escapular de forma correcta, una obligación si se quiere tener a estas articulaciones en una posición estable y segura. La técnica de la dominada consiste en dejar la barbilla por detrás de la barra de calistenia y acercar las escápulas lo máximo posible en el punto de atrás. Esto hay que practicarlo antes y siempre con la compañía de un profesional.

  1. Muscle Up

Antes de creerte Frank Medrano, el inventor del street workout y un vegano declarado, deberás aprender a evitar lesiones calistenia. El muscle up es uno de los ejercicios más intensos y complicados. Se trata de elevar el cuerpo con los brazos por encima de la barra, el objetivo de todo iniciado en el entrenamiento urbano. En cambio, conlleva un alto riesgo de lesión para los hombros, aunque se ejecute a la perfección. Es un ejercicio muy completo que vale la pena aprender a hacer con una progresión adecuada, pero que no se puede convertir en habitual.

Hay tres pautas básicas que pueden evitar que no dejar el parque de calistenia antes de tiempo y son muy sencillas. La primera es no hacer movimientos que estén por encima de nuestras capacidades físicas; el segundo es calentar siempre, y el tercero es no abusar de las repeticiones en un ejercicio que aún no se domina.