Fuente: Brandon Mui, @rx.photography

Un nombre y un apellido: Mathew Fraser. Mat, para los amigos, es el hombre más en forma del mundo. Y no porque lo diga él, sino porque ha vencido en los Reebok Crossfit Games, el mundial de este deporte. Con 27 años, 1’70 de estatura y unos 86 kilos de puro músculo, podría ser tu entrenador crossfit perfecto. Sin embargo, hace unos años a punto estuvo de dejar el deporte para siempre.

Fraser era una estrella del levantamiento de peso y se estaba preparando con el equipo estadounidense de la disciplina para los Juegos Olímpicos de Río 2016. Antes de la cita olímpica, los expertos le daban la medalla como segura, pero Fraser sufrió una terrible lesión durante un entrenamiento. En un levantamiento de peso mal ejecutado, la espalda le hizo crack. Se partió la vértebra L5 en dos y se quedó inmovilizado.

Los médicos le dijeron que no volvería a competir, pero lo consiguió tras varias operaciones y un tratamiento experimental. Con el tiempo, logró recuperarse por completo. Sin embargo, dejó el equipo de halterofilia y comenzó a estudiar ingeniería en la Universidad de Vermot. Para coger algo de fuerza muscular entrenaba con un equipo local de crossfit y se enganchó. Desde entonces, no ha parado de ir a cualquier box que le pillara cerca.

Al poco de empezar con el entrenamiento crossfit, se presentó en una competición. Ganó, se llevó a casa 500 dólares y se planteó este deporte como una forma de vida. En su segunda competición también fue el vencedor. Esta vez la suma fue de 2.000 dólares y lo vio claro.

Su preparación para los Reebok Crossfit Games fue espectacular. Se centró en eliminar cada una de sus debilidades como deportista. De hecho, humilde él, afirma que no tiene puntos débiles. ¿Y quién se atreve a ponerlo en duda? Para ganar agilidad y moverse con soltura, también perdió peso.

Su filosofía de entrenamiento es sencilla: si no está de humor o no tiene ganas, no entrena. Aunque no parece que le suceda mucho, porque lo hace una media de entre cuatro y ochos horas diarias. Sin jornada de descanso. La ventaja de esto es que se permite ciertos lujos en su dieta. Es de los que no se complica y simplemente come cuando tiene hambre.

A pesar de que Fraser tiene un físico súper dotado, es un buen ejemplo de que con trabajo –mucho trabajo- cosas tan difíciles como salir victorioso de algo tan grave como la rotura de una vértebra es posible.